Desde el principio, siempre hemos dicho que queremos fabricar calzado para poder marcar la diferencia.
Hace quince años, pusimos esas palabras en acción y activamos nuestros valores, cuando un momento decisivo dio forma a nuestra cultura de solidaridad y de actuar para ayudar a quienes lo necesitan.
“En 2004 hubo un tsunami horrible en Indonesia. Murieron más de un cuarto de millón de personas; fue realmente terrible”, cuenta Chris, quien ayuda a dirigir la labor filantrópica y de sostenibilidad en KEEN. “Estábamos a punto de gastar un millón de dólares - literalmente todo el presupuesto de marketing de la empresa en aquel momento - en una campaña publicitaria, pero tomamos la que podría haber sido la peor decisión empresarial de la historia: reasignar el 100 % de ese dinero a las víctimas del tsunami. Quinientos mil dólares se destinaron directamente a AmeriCares para brindar ayuda inmediata a las víctimas, y otros 500.000 para poner en marcha nuestro programa de donaciones”.
Todos en KEEN conocen esta historia y nos sirve de guía. Desde entonces hemos crecido y somos un equipo mucho más grande de fabricantes de calzado, pero “¿Cómo podemos ayudar?” sigue siendo nuestro primer instinto cuando vemos a personas necesitadas. Junto con nuestros seguidores, hemos ayudado a que la gente reconstruya sus vidas después de incendios forestales, huracanes, tifones, inundaciones y conflictos, donando millones en efectivo y en donaciones materiales. Tras el terremoto de Nepal en 2015, recaudamos 8 millones de dólares en cuatro semanas para Mercy Corps, colaborando con un grupo local en Portland y con otras marcas del sector outdoor.
